Entre las sierras de Altamira y del Cervales se extiende un produndo y alargado valle flanqueado por dos sierras cuyas cotas superan los 1300 metros. Reserva natural en la que campean libremente multitud de mamíferos y rapaces, aquí se mantienen ecosistemas con especies de millones de años de antigüedad. Incluso los fósiles de especies marinas aparecen por todas partes.
Dos venas corren por este valle: el río Guadarranque y su afluente, el Guadarranquejo, ambos de corrientes perennes, aseguran la vida . Son los primeras aguas extremeñas que aumentan los caudales del Guadiana.