Siempre es bueno empezar una copiosa comodica con entrantes que vayan preparando el estómago: es aquí cuando los productos de la matanza dan el do de pecho anunciando la calidad y variedad de la cocina comarcal. Queso y vinos completan este primer asalto.
La tradición se mantiene a duras penas, pero todavía multitud de familias hacen la matanza, la mayoría con animales propios. Aparte jamones y lomos, la Morcilla de la Puebla es uno de los productos mas solicitados, se sirve cocida y no hay visitante que se vaya sin probarla.