Las fuentes manan lo suficiente para satisfacer las necesidades de muchos pueblos comarcanos y aún queda para embalses y piscinas naturales.




El pantano del Cancho del Fresno recoge las recién nacidas aguas de lo más intrincado de las montañas. Es un lugar muy apacibe y entorno adecuado para múltiples actividades deportivas y turísticas.
Además de lugares habilitados para el baño y la pesca existen multitud de senderos y caminos que recorren la montaña por todas partes. La simple vuelta por el carril que lo circunda significa un acercamiento decidido a las entrañás de la tierra.
