Garantizamos carnes de Cerdo Ibérico, regulados por una estricta
norma que garantiza la raza y calidad de los productos que ponemos a su
disposición. Partimos de una materia prima seleccionada y controlada
desde su nacimiento.Garantizamos la calidad de nuestros productos procediendo
a su inmediato reemplazo en el caso de estar deteriorado.
Garantizamos que han sido criados en un entorno natural, nuestros guarros
disfrutan de un lugar privilegiado. Seleccionamos los animales en las dehesas
de encinas
Garantizamos que el conjunto de empresas que formamos este equipo, su personal,
equipos, instalaciones y costumbres cumplen estrictamente todos los aspectos
exigidos por la ley y muchos otros que nos marcamos con el fin de asegurarle
un Producto de Calidad
Nuestros animales viven sus primeros 60 dias entre carreras juguetonas
amamantado por su madre. Pasa a un estar semi-salvaje en pleno campo, lo
que se conoce como montanera, alimentándose de bellotas de encinas
y alcornoques, también de los sabrosos pastos de las dehesas. Es
sacrificado cuando toma un peso ideal entre 14-17 arrobas.
Los jamones y paletas tienen el proceso más largo; dos y un año
respectivamente, se curan mediante salazón. Los lomos y lomitos,
embutidos en tripas naturales extraídas del mismo animal son curadas
por un período de 7 a 8 meses.
Otras carnes, molturadas y adobadas, son embutidas y curadas entre 3 y 4
meses, son los chorizos, salchichones y morcillas. El tocino, tanto la papada
como la panceta son salados para su consumo que puede ser degustado en fresco
(3 meses) o añejo (12 meses). Incluso las vísceras molturadas
convenientemente son adobadas para degustarse en patés (manteca colorada).