Santa María tenía preeminencia sobre las demás
iglesias y conventos de la ciudad no pudiendo tocas ninguna a oficios ni misas mientras no
lo hiciera Santa María, igual ocurría con las oraciones y sermones en los días de
Cuaresma, su manga encabezaba las procesiones y era la primera iglesia que visitaban los
reyes y obispos, además tenía y tiene anexo el Arciprestazgo.
Contaba ciento once capellanías, Párroco, Teniente Cura, cinco Beneficiados enteros y
cuatro medios Beneficios, un Administrador o Mayordomo y alrededor de doce Capellanes. En
el coro había diecisiete asientos tallados en madera de nogal.
El ajuar de la iglesia era riquísimo y además de ricas ropas bordadas en finos hilos de
oro y plata habían cajas, arquetas, cetros, ciriales, salvillas valiosísimas, cruces,
custodias, coronas, lunetas, atriles candeleros, aguamaniles, blandones, guiones,
campanillas, relicarios, incensarios, navetas, conchas de baptisterio, fuentes, catorce
juegos de vinajeras, ocho cálices de plata y dos de oro, sacras de cobre con pinturas y
marcos de marfil... toda la plata pesaba mis seiscientos marcos que equivalían a 800
libras. Cuadros religiosos pintados en tablas y en hierro y veinticinco libros cantonales
encuadernados y miniados.
En la hornacina central había una talla de la Asunción que se escondió cuando llegaron
los franceses con todo su tesoro formado por rosarios y sartales de oro y perlas: Uno de
ellos se calculaba su valor en catorce mil reales. Las alhajas estaban depositadas en un
cofre de Indias guarnecido de oro y plata. Uno de los anillos de las manos estaba exornado
con siete diamantes y todos, que no eran pocos, estaban cincelados en oro y plata. En
Santa María se representaban Autos Sacramentales por el Corpus y Pentecostés. La torre
tenía ocho campanas.
La iglesia celebraba tres procesiones solemnes: En Pascuas de Flores a la Coronada, el 22
de Enero la de los santos mártires Fabián y Sebastián a su ermita en el Campo San Juan
(próxima a Santa Ana) y la del 15 de Agosto al Arco del Triunfo evocando la Victoria de
1232.
La parroquia era propietaria, entre otras, de la Dehesa de Bobadilla y la vendió el 23 de
Junio de 1800 al conde de Torres Arias y marqués de Santa Marta, vecino de Cáceres, por
930.000 reales. En esta dehesa estaba la ermita de San Pedro de Bobadilla donde había una
talla del Cristo crucificado de Bobadilla. La ermita tenía ermitaño y el 29 de Julio de
1757 se enterró al último en el cuerpo de Santa María a Francisco Guelber, natural de
Villafranca, Priorato de San Juan, marido de Juana Sánchez Posadas, natural de Villanueva
de Alcaudete, ermitaños de la ermita de San Pedro de las Bobadillas. Nada queda de ella.
En el siglo XVIII hizo el marqués de Sofraga el Camerín de la Virgen: "si te trae
la devoción / porque en aqueste confín / ni se ha igual camerín / ni otra imagen de
Asunción / merezca que tu atención / en el suelo pausa haga / pues porque te satisfaga /
aunque la envidia le ofenda / este solado es ofrenda / que dio el marqués de
Sofraga", leyenda que vemos en unas baldosas vidriadas en Trujillo y colocadas en el
suelo del Camerín.
ENTERRAMIENTOS PRINCIPALES Y CAPILLAS.
Al lado del Evangelio tenemos la capilla y enterramiento de Hernando Fernández y su mujer
Leonor de Guaete y pagaron por ella 200.000 maravedises. Despues viene la capilla de los
Pizarro desde don Juan Pizarro, casado con doña Juana de Hinojosa, y ampliada su
dotación por el arcipreste de Trujillo don Juan Pizarro en 1584. En esta capilla habían
un magnifico lienzo de la Virgen y San Juan con una escultura dorada de María Santísima.
La capilla de los Bejarano sobre un graderío la construyó en 1522 Diego García de
Orellana de la Sierra. Tiene dos tablas del taller de Morales. A continuación, al otro
lado del muro que separa la puerta del caracol, están en un arca sobre tres leones en
alto relieve los restos inscritos así: AQUI YASE SEPULTADO EL NOBLE CAVALLERO IVAN DE
ORELLANA SEÑOR DE ORELLANA DE LA SIERRA EL QVAL MANDO HASER ESTE ENTERRAMIENTO I ALTAR.
ACABOSE EL AÑO DE MILL I QVINIENTOS I VEINTE I DOS AÑOS.
Antes de la capilla de los Vargas en un gran sarcófago de piedra están los restos de
Sancho de Bonilleja y de su mujer Isabel Álvarez de Torres.
La capilla de los Vargas Carvajal, que llegaron a ser Duques de San Carlos y Condes del
Puerto, la mandó hacer don Juan de vargas, muerto en 1516; se acabó la obra en 1522. En
una inscripción perdida por la lepra petrea ponía: MANDÓ HACER ESTE ENTERRAMIENTO EN
MUY NOBLE CABALLERO LUIS DE CARVAJAL Y DOÑA CONSTANZA DE HINOJOSA, SU MUJER. MURIÓ A XXV
DE DICIEMBRE DE MDI".
Al lado de la Epístola está el enterramiento capilla de los Altamirano, construido en
1526 por Hernando Alonso Altamirano.
En el crucero está la capilla de los Loaisas o de Santa Ana que el 9 de Junio de 1574 se
firmó, ante el escribano Pedro de Carmona, la escritura de Transación y trueque de la
capilla de Santa Ana y la iglesia de Santa María la Mayor. Desde dicha capilla se accede
al púlpito medieval. El escudo está en el tímpano del triangular frontón... Alonso de
Loaisa estaba casado con doña María de Ayala... se da a los referidos señores y a sus
sucesores la capilla de Santa Ana que está en la dicha iglesia, a la mano derecha, linde
con el púlpito de la dicha iglesia y linde con la capilla del canónigo Gonzalo Blázquez
e un entierro donde está la un retablo de la Asunción de Nuestra Señora... lo pagaron
bien.
Sigue a esta capilla el enterramiento de Gonzalo Blázquez de 1448 y a continuación la de
los Calderones y la de los Torres. Todas tenían sus lámparas de plata y bellas
imágenes.
Finalmente acabamos al lado de la puerta de Mediodía con la capilla de Diego García de
Paredes. Murió en Bolonia contra los turcos en 1533 y sus restos fueron traidos a
Trujillo por mandato de su hijo Sancho de Paredes. Los sacó el P. Ramírez de Mesa el 3
de Octubre de 1545 y trajo los mismos a este lugar. Este hijo del Sansón extremeño
murió en Venezuela despues de fundar allí Trujillo.

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